Expresar mis sentimientos con palabras nunca ha sido mi fuerte, por eso traté de capturar en una foto todo lo que sentía. Desde que entendí lo poderosa que puede ser una imagen significativa, la fotografía (y manipulación digital) de autorretrato se convirtió en mi manera de escapar, hacer catarsis y "ser" sin emitir un sonido. A veces creo mundos que solo están en mi mente, exploro los contrastes del vivir y aprecio la belleza natural que nos rodea. La naturaleza y las emociones humanas son la base de mi inspiración. Una de las razones por las que juego con el surrealismo es la necesidad de mostrarle a la gente otra versión de lo que es posible.